
Qué dejo 2024 en materia de producción, reducción de subsidios y récord en exportaciones de crudo
En 2024, la producción de shale oil creció un 27%, representando el 54% del total. Los bloques de Loma Campana, La Amarga Chica y Bandurria Sur concentraron el 72% de la producción no convencional.
Durante 2024, Argentina experimentó un balance energético positivo, marcado por un aumento en la producción de shale, una balanza comercial favorable y una significativa caída de los subsidios.
En 2024, Argentina vivió un año de cambios clave en su sector energético, con un notable crecimiento en la producción de shale oil, una balanza comercial positiva y un enfoque hacia la reducción de subsidios.
Según el informe realizado por la consultora Economía & Energía, dirigida por Nicolás Arceo, el país logró un superávit energético que no solo mejoró sus cifras comerciales, sino que también dejó al descubierto la sostenibilidad de las políticas energéticas implementadas.
Uno de los puntos más destacados fue la mejora de la balanza comercial energética, que alcanzó U$S 5688 millones, el mejor resultado en 18 años. Este saldo positivo se logró gracias a la reducción de las importaciones de combustibles y lubricantes, que disminuyeron en U$S 3.915 millones, y al incremento de las exportaciones de productos energéticos, especialmente de petróleo, que crecieron en U$S 1.766 millones.
En total, las exportaciones de energía en 2024 ascendieron a 9.677 millones de dólares, con un 56,6% de este monto proveniente del petróleo.
El aumento en la capacidad de transporte de gas natural desde la cuenca Neuquina y la disminución de los precios internacionales fueron factores claves en la reducción de las importaciones de energía, que bajaron de U$S 7.924 millones en 2023 a U$S 4.009 millones en 2024.
En cuanto a los subsidios, el Estado destinó U$S 6.252 millones en 2024, lo que representó una reducción del 35% respecto a 2023, cuando los subsidios ascendieron a U$S 9.683 millones.
Esta disminución se explica principalmente por el aumento de la eficiencia en el uso de gas natural y la ampliación de la capacidad de transporte de gas, así como por el aumento de los precios pagados por la demanda. La reducción de subsidios alcanzó la cifra más baja en relación con el Producto Bruto Interno (PBI) desde principios de la década pasada.
En términos de producción de petróleo, Argentina alcanzó los 716 mil barriles por día en 2024, un aumento del 10% en comparación con 2023 y del 20% frente a 2022. El crecimiento de la producción de shale oil fue fundamental, representando el 54% del total producido y un incremento del 27% respecto al año anterior. Los bloques de Loma Campana, La Amarga Chica y Bandurria Sur concentraron el 72% de la producción de shale.
Las exportaciones de petróleo alcanzaron un récord de 187 mil barriles por día, la cifra más alta en 20 años. Este aumento en las exportaciones se vio favorecido por la ampliación de la infraestructura de transporte de crudo desde la cuenca Neuquina, lo que augura una tendencia expansiva para el sector en el futuro cercano.
A nivel de precios, los combustibles experimentaron incrementos del 15% en las naftas y del 8% en el gasoil en comparación con 2023. Estos aumentos fueron moderados cuando se ajustaron por la inflación en pesos. En la comparativa regional, Argentina se posicionó en el cuarto lugar en términos de precio por litro de nafta, con U$S 1,1 por litro.
En el sector del gas natural, la producción alcanzó los 139 millones de metros cúbicos por día, un aumento del 5,1% en relación con 2023. El shale gas creció un 20,3%, representando el 45% de la producción total. Las importaciones de gas, tanto por GNL como por ductos de Bolivia y Chile, disminuyeron en un 42%, debido a la mayor producción local.
En cuanto a la generación eléctrica, Argentina alcanzó una producción de 142 TWh, similar a la del año anterior. Las importaciones de energía eléctrica representaron solo el 3% de la oferta, una caída de un punto respecto al año previo.
En tanto, el consumo de combustibles para generación eléctrica aumentó un 1%, con el gas natural como principal fuente de energía, pasando a representar el 92% de la generación eléctrica en 2024.
Por último, a finales de 2024, el gobierno inició un proceso de desregulación del sector eléctrico con la Resolución 21/2025. Esta medida permitirá una mayor flexibilidad para nuevos proyectos de generación y modificación de normas para la contratación de energía, lo que podría tener un impacto considerable en el mercado de energía eléctrica en el futuro.
Nota: Artículo publicado por Daniel Barneda en Mejor Energía.
← Volver