Weretilneck: “No hay vuelta atrás” para el nuevo modelo energético de Argentina
El gobernador de Río Negro defendió la continuidad de las inversiones energéticas y mineras, destacó el impacto del RIGI y reclamó previsibilidad para sostener proyectos de largo plazo. También cuestionó la apertura importadora y advirtió por el impacto sobre el empleo industrial.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, aseguró que no ve hoy en la oposición argentina un dirigente con capacidad para derrotar al presidente Javier Milei en las elecciones de 2027, aunque evitó pronunciarse sobre una eventual reelección del mandatario y sostuvo que el principal desafío del país es construir confianza y previsibilidad.
“No creo que en la oposición argentina haya alguien que en el día de la fecha esté en condiciones de ganarle a Milei el año que viene”, afirmó durante una entrevista realizada en el marco del AmCham Energy Forum.
La definición llegó cuando fue consultado directamente sobre si al país le convendría que Milei y los gobernadores fueran reelegidos para garantizar la continuidad del actual modelo económico. Weretilneck evitó responder en términos electorales y planteó que la Argentina necesita consolidar confianza, previsibilidad y seguridad jurídica para atraer inversiones.
“Los primeros que tenemos que generar confianza somos los gobernantes”, sostuvo.
Río Negro apuesta al RIGI para atraer inversiones
El gobernador destacó el impacto que tuvieron las nuevas condiciones macroeconómicas y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) sobre la llegada de capitales a Río Negro.
Recordó que la provincia fue la primera en adherir al régimen y señaló que esa decisión permitió avanzar con tres grandes proyectos energéticos de exportación: Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) en Punta Colorada, Argentina LNG 1, liderado por Pan American Energy, y Argentina LNG 2, impulsado por YPF.
“Si no hubiésemos tenido RIGI hubiese sido absolutamente imposible pensar este tipo de inversiones”, afirmó.
Para Weretilneck, el cambio no se limita a los proyectos energéticos, sino que comienza a modificar la estructura económica de la provincia y a generar empleo. Según indicó, Río Negro incrementó un 3,2% el empleo privado durante el último año, mientras que el desarrollo de VMOS llegó a generar unos 10.000 puestos de trabajo en su pico de actividad.
El gobernador remarcó además que el impacto excede al empleo directo e incluye transporte, seguridad, alimentación, logística y servicios vinculados con los grandes proyectos.
“El gran desafío es el manejo de las expectativas”
Weretilneck advirtió, sin embargo, que la expansión de Vaca Muerta y de los proyectos de gas y petróleo genera tensiones en una provincia con una matriz productiva históricamente vinculada al turismo, la fruticultura y la ganadería.
“El gran desafío es el manejo de las expectativas”, señaló.
En ese sentido, sostuvo que Río Negro no puede abandonar sus actividades tradicionales para concentrarse exclusivamente en hidrocarburos. La transformación de la matriz productiva, afirmó, debe ser acompañada por políticas de capacitación e infraestructura.
El gobernador puso como ejemplo la necesidad de formar trabajadores para los nuevos proyectos de gas natural licuado. Señaló que los barcos que operarán en la costa rionegrina demandarán tripulaciones altamente calificadas y planteó como objetivo que esos puestos sean ocupados progresivamente por trabajadores de la provincia.
Inglés y capacitación para los nuevos proyectos
Como parte de esa estrategia, destacó el programa Río Negro Bilingüe, mediante el cual la provincia brinda capacitación gratuita en inglés a miles de habitantes, especialmente en la zona costera.
Según Weretilneck, ya hay unas 7.500 personas realizando cursos a través de plataformas y el objetivo es llegar a 10.000. La formación apunta, entre otros objetivos, a preparar recursos humanos para la creciente internacionalización del Golfo San Matías.
“Hay un gran desafío de formación”, sostuvo, y ubicó junto con la infraestructura a la capacitación laboral como uno de los principales factores para que el desarrollo energético genere oportunidades para los rionegrinos.
Blindaje provincial para proyectos de 30 años
Otro de los puntos destacados por el gobernador fue el esquema de estabilidad jurídica que Río Negro implementó para los grandes proyectos de inversión.
Explicó que la provincia aprobó leyes específicas para cada proyecto, mediante las cuales se establecen las condiciones económicas, impositivas y regulatorias durante los aproximadamente 30 años de vigencia de las iniciativas.
Según Weretilneck, este mecanismo busca complementar la previsibilidad otorgada por el RIGI nacional y garantizar que futuros cambios de gobierno provincial no alteren las condiciones acordadas con los inversores.
“Nos parece que es una manera también de darle no solo la previsibilidad que da el RIGI, sino también las normativas provinciales”, explicó.
“Creo que no hay vuelta” para el nuevo modelo exportador
Weretilneck también planteó que el crecimiento de la minería y de la energía está generando un cambio estructural en la economía argentina y consideró que el país ya no tiene margen para retroceder en materia de inversiones estratégicas.
Comparó el escenario actual con el de años anteriores, cuando la Argentina necesitaba importar gas y energía y debía destinar dólares para financiar esas compras.
“Hoy la balanza energética de nuestro país es superavitaria”, destacó.
En su visión, el desarrollo de Vaca Muerta, el GNL y la minería está configurando un nuevo sistema económico junto con el agro. Por eso, consideró que ningún futuro gobierno debería poner en riesgo las inversiones internacionales y nacionales en esos sectores.
“Creo que no hay vuelta porque rompe directamente el nuevo sistema económico de Argentina”, afirmó.
Críticas a la apertura importadora y al impacto sobre el empleo
El gobernador también marcó diferencias con el Gobierno nacional y advirtió sobre los efectos de la apertura comercial sobre determinados sectores industriales.
Sostuvo que las regiones más vinculadas con la industria son las que enfrentan mayores dificultades frente al ingreso de productos importados y planteó que el desafío será mejorar la competitividad para evitar una pérdida de puestos de trabajo.
“Estamos con una apertura absoluta”, cuestionó, y advirtió que algunas industrias argentinas todavía no cuentan con condiciones tecnológicas, de costos o laborales suficientes para competir con grandes productores asiáticos.
Weretilneck defendió, en ese sentido, la necesidad de reducir costos y aumentar la eficiencia tanto en el sector privado como en el Estado, en un escenario marcado por una inflación más baja y mayor estabilidad cambiaria.
Infraestructura, el reclamo a Nación
Aunque respaldó el rumbo de las inversiones y la necesidad de mantener previsibilidad, Weretilneck dejó en claro que mantiene diferencias con el Gobierno de Milei, especialmente por la infraestructura.
“Estamos viviendo una tragedia enorme con la infraestructura vial”, afirmó, al señalar la importancia de las rutas para una provincia que se prepara para aumentar su producción y sus exportaciones.
Para el gobernador, el desafío hacia 2027 será evitar que la disputa política afecte las condiciones económicas necesarias para sostener inversiones de largo plazo.
“Yo creo que sí”, respondió finalmente cuando le preguntaron si podía garantizar que la política no se llevaría puesta a la economía en 2027.
Nota: Artículo publicado por Daniel Barneda en El Economista.
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