CAEM puso el foco en las pymes: qué necesita la minería para convertir inversiones en empleo
En una ronda de negocios realizada en Rosario, CAEM destacó las oportunidades para proveedores y pymes que abrirán seis proyectos de cobre de escala mundial. Cada desarrollo podría demandar entre 6.000 y 7.000 trabajadores durante la construcción.
La Argentina tiene una oportunidad para ampliar su negocio minero con seis proyectos de cobre de escala mundial, pero aprovechar ese potencial exigirá inversiones que van más allá de las propias minas. La disponibilidad de proveedores, mano de obra e infraestructura será determinante para transformar los proyectos en actividad económica, empleo y nuevas oportunidades para las empresas locales.
El planteo fue realizado por Roberto Cacciola, presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), durante una ronda de negocios vinculada con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), desarrollada el 29 de octubre en Rosario. La actividad reunió a 43 empresas de los sectores minero, energético y de infraestructura, junto con pequeñas y medianas empresas interesadas en incorporarse a las cadenas de suministro.
Cacciola destacó la posibilidad de que seis proyectos cupríferos de clase mundial avancen en simultáneo en el país. Según explicó, cada uno podría requerir entre 6.000 y 7.000 trabajadores durante la etapa de construcción, además de una amplia variedad de bienes y servicios.
El impacto potencial excede, por lo tanto, a las compañías operadoras. La demanda podría extenderse a firmas de ingeniería, transporte, construcción, mantenimiento, provisión de equipos y otros servicios necesarios para desarrollar emprendimientos de gran escala.
El desafío de preparar a los proveedores
La ronda de negocios buscó acercar a las empresas que impulsan proyectos de inversión con proveedores capaces de responder a sus necesidades. Para las pymes, el desarrollo de la minería representa una oportunidad para ampliar mercados, generar nuevos contratos y consolidarse como proveedoras de una industria que requiere estándares técnicos y operativos exigentes.
Sin embargo, para aprovechar esa demanda será necesario que las empresas locales puedan anticipar las necesidades de los proyectos, mejorar sus capacidades y cumplir con los requisitos de calidad, plazos y escala.
La coordinación entre compañías mineras, proveedores y organismos públicos será clave para que las oportunidades de inversión se traduzcan en actividad para las economías regionales.
Rutas, trenes y logística, en el centro de la agenda
Cacciola también advirtió sobre la necesidad de avanzar con infraestructura en paralelo al desarrollo de los proyectos. Las rutas, los ferrocarriles y los sistemas logísticos serán fundamentales para trasladar equipos, insumos y producción, especialmente en emprendimientos alejados de los principales centros industriales y portuarios.
La advertencia pone sobre la mesa uno de los desafíos de la expansión minera argentina: las inversiones privadas necesitan condiciones logísticas que permitan ejecutar las obras y operar de manera competitiva.
Con seis proyectos de cobre en el horizonte, la escala de la oportunidad dependerá tanto del capital destinado a las minas como de la capacidad del país para acompañar su desarrollo con infraestructura, servicios y proveedores preparados.
La apuesta del sector es que la minería funcione como motor de nuevas inversiones y empleo, con una mayor participación de empresas argentinas en las cadenas de valor.
← Volver























































